El secreto para un buen maquillaje radica en tomar en cuenta quien y cómo eres, no sólo ajustarlo a  la ropa que vas a usar,la moda o a la ocasión, sino que debe estar acorde a tu estructura ósea, tono de piel y personalidad. Utilizar un maquillaje que no esté acorde a estas características personales puede arruinar por completo tu look, pues el maquillaje debe realzar tus características faciales, corregir o disimular aquellas que no te agradan y hacer que tu rostro luzca armónico y hermoso. El paso más importante para lograr este objetivo es conocer la forma de tu cara y maquillarte de acuerdo a esta. Sigue estos consejos de maquillaje para diferentes tipos de rostros y aprende cómo destacar tu belleza natural.

Rostro ovalado

El rostro ovalado se considera como la forma más ideal y armoniosa. No requiere que uses algún estilo de cabello en especial o un maquillaje para corregir las proporciones, ya que es un tipo de rostro muy equilibrado. Sin embargo, debes tener en cuenta que las cejas deben lucir muy limpias y delineadas. Asimismo, antes de aplicar el lápiz labial, delinea cuidadosamente el labio inferior para conservar el equilibrio y naturalidad, buscando equipararlo con el labio superior. El rubor debe aplicarse siguiendo una forma de C, extendiéndolo hacia la esquina exterior de los ojos.

Rostro en forma de diamante

El rostro en forma de diamante se caracteriza por poseer una barbillay frente estrechas, acompañada con unos pómulos anchos. Para conseguir el equilibrio de este rostro, es necesario reducir el ancho de las mejillas; por lo que puedes aplicar un poco de base un tono más oscura sobre la parte más prominente de los pómulos, extendiéndola hacia la esquina exterior de los ojos. Utiliza una base más clara en el mentón y frente, para crear ampliarla visualmente. Las cejas pueden hacerse un poco más separadas en el centro, pero siempre siguiendo el arco natural para potenciar este efecto. El lápiz labial y el delineador deben seguir el tamaño natural de los labios.

Rostro en forma de corazón 

Este tipo de cara se distingue por combinar una barbilla estrecha con una frente ancha. en este caso, se busca aumentar el ancho de la línea de la mandíbula y la barbilla, por lo que conviene usar varios tonos de base para lograrlo. Utiliza un tono de base más claro en la barbilla para iluminar y dar sensación de amplitud, mientras que puedes usar un tono más oscuro en la frente, para  minimizar su ancho. Las cejas deben ser rectas y gruesas, siguiendo su arco natural. La distancia entre tu cejas debe ser proporcionada. El delineador y lápiz de labios debe ser aplicado siguiendo la línea natural. Puedes aplicar sombra de ojos de color blanco a los lados de sus mejillas y en el centro de la frente para crear la ilusión de profundidad. El rubor se debe aplicar sobre el hueso de la mejilla superior.

Rostro redondo 

Este tipo de cara tiene una longitud y anchura proporcional. Podemos alargar y armonizar este tipo de rostro, para hacerlo más ovalado. Para ello, emplea una base un tono más oscuro a los lados de la cara, bajo las mejillas y siguiendo la línea de la mandíbula, para dar una apariencia más alargada. Aplica el rubor sobre los pómulos, difuminándolo muy bien. Aplica el delineador de labios dentro del interior de la línea natural y luego el lápiz labial. Las cejas deben ser un poco alargadas, pero siempre siguiendo el arco natural.

Rostro cuadrado

El rostro cuadrado es aquel donde está presente una mandíbula fuerte y cuadrada, acompañada con una frente recta. En este caso, se busca suavizar los rasgos, por lo que emplearemos una base de un tono más oscuro a los lados de la cara y en la mandíbula, para disimular los ángulos. Utiliza una pequeña cantidad de rubor sobre las mejillas, que debes difuminar hacia la línea de la mandíbula para elongar el rostro. Las cejas deben ser un poco redondeadas, para suavizar la frente. Desvía la atención de la mandíbula hacia tus labios, utilizando colores brillantes y un delineado impecable.

Rostro alargado

Para reducir la longitud de un rostro excesivamente alargado, debes crear la ilusión de amplitud. Para ello, unas cejas gruesas y pobladas que sigan el arco natural son el secreto. El maquillaje de ojos debe buscar la amplitud de los ojos, por lo que puedes aplicar el delineador de ojos desde el centro de la parte inferior hasta la esquina externa, alargándolo hacia arriba un poco. Los labios deben estar bien delineados y llenos. Aplica el rubor sobre las mejillas, pero sin extenderlo hacia la esquina inferior de tus ojos. Aplica una base más oscura en la parte superior de la frente, barbilla y mandíbula para disimular la elongación del rostro.

Rostro en forma de pera

Un rostro en forma de pera posee una barbilla y línea de la mandíbula anchas, mientras que la frente es estrecha; por lo que se debe crear la ilusión de amplitud en la frente y elongar el rostro. Para ello, las cejas deben tener un arco alto en los extremos exteriores, mientras que el rubor debe aplicarse sobre los pómulos y difuminarse hacia la línea de la mandíbula. Aplica una base más oscura a los lados del rostro para minimizar el ancho de la mandíbula.